lunes, 8 de diciembre de 2008

Cara a cara

1. Un año ya… ¿Cómo surgió todo?

Una tarde estaba agobiado y para despejarme decidí escribir sobre algo, ya que hacía muchísimo que no escribía, y me salió un texto que decidí colgarlo en el Tablón de Tuenti porque era atrevido. A partir de aquí, la cosa fue a velocidad de vértigo. Muchos mensajes de todo tipo. En menos de 24h un amigo me propone hacer una cadena de Correo Electrónico con el texto y acepté. Eso hizo doblegar el efecto de aquello y me llovieron las críticas, buenas y malas, se hablaba del texto hasta en clase. Al día siguiente una amiga, sin darme demasiadas opciones, me dijo que me lo pensaba publicar en alguna tirada nacional. Ahí fue cuando me paré a pensar todo durante dos días porque cuando lo escribí no pensé en nada de lo que me estaba ocurriendo.

2. Pero ¿lo publicaste?

No, no tenía ninguna intención. Pero como la gente no paraba de decirme cosas, pues terminé viendo las posibilidades que podía darme Internet, hasta que encontré el formato del Blog, con una dinámica muy fácil. Y eso fue por lo que opté. Sencillo de administrar, era la herramienta perfecta. Y desde el primer día lo que he intentado es mejorarlo con las opciones que hay… ¡Ahora tiene hasta radio! Todo un avance… (risas).

3. Has dicho que hacía tiempo que no escribías… ¿habías hecho otras cosas parecidas, no?

Hombre, no me he dedicado nunca a esto. Siempre me han dicho que tenía muy buena expresión oral y escrita, desde que era un enano llevo oyendo eso, cosa que en mí sorprende porque no leo casi nada, aunque ahora estoy leyendo más. Creo que esto y el haber hecho el bachillerato de letras, junto con la afición que siempre le he tenido a la Semana Santa sevillana es lo que hizo que me encargaran a mí, de entre 90 compañeros, el Pregón de Semana Santa de mi colegio en 2003. Ese es el único antecedente que recuerdo. Pero de eso hace ya bastante aunque me parezca que lo escribí y pronuncié ayer.

4. Para que la gente conozca un poco la “cocina” del Blog, cuéntame cómo lo haces todo, desde el principio, para publicar un artículo.

Lo primero que hago, a mucho tiempo visto, es planificar los próximos meses, cuándo voy a tener exámenes, cuándo voy a estar relajado, porque lo que está claro es que el Blog no me va a quitar tiempo de mis obligaciones. Así que, cuando estoy más tranquilo escribo dos o tres artículos que después voy dosificando para publicar uno al mes de media. Pero, no te creas, más de una vez me he visto con “la soga al cuello” y sin saber sobre qué escribir. Este sistema me hace tener casi siempre algún artículo de reserva, como si fuese un comodín para esas veces que la inspiración no llega o que en la Facultad no me dejan tranquilo. Sólo escribo sobre la marcha cuando creo que hay algo relevante y con urgencia suficiente, entonces lo publico de inmediato.

Una vez escrito el artículo le suelo dar dos o tres vueltas más para terminar de pulirlo, busco las fotos o videos para ilustrarlo y lo subo al Blog. Hecho esto, ya sólo queda la promoción vía Correo Electrónico a todos mis contactos. A partir de aquí termina mi trabajo, el resto ya no depende de mí.

5. ¿Cómo surge la inspiración para escribir mensualmente?

No es fácil, pero tampoco es tan complicado como piensan algunos. Por la Carrera que estoy estudiando, estoy obligado a estar medianamente informado de lo que ocurre en España y en el mundo, suelo ver las noticias a menudo, leo de vez en cuando el periódico, y eso te da muchos temas sobre los que escribir. En cuanto a los temas sociales, yo no invento nada, basta con tener los ojos bien abiertos y observar mucho las situaciones que se dan cuando salgo por ahí con mis amigos, se aprende mucho. Lo que pasa que todo lo que yo escribo en estos temas es, evidentemente, subjetivo, aunque la situación que se produzca sea objetiva, pero suelo dar siempre mi punto de vista.

6. ¿Te compensa todo el tiempo que inviertes en el Blog?

Me sirve para despejarme, y de momento, no me quita tiempo para otras cosas más importantes. Lo pensé mucho esto hace un año cuando lo creé y hasta ahora no ha llegado a atarme. Estoy contento con lo que estoy haciendo y para mí es suficiente.

7. ¿De qué artículo te sientes verdaderamente satisfecho?

De todos. Siempre hay algunos a los que les tienes más cariño, pero en general de todos. El primero fue el que me permitió seguir escribiendo, me gustó mucho escribir sobre la vida, con el de Cuaresma me quité la espina que tenía de insatisfacción con la parte que años antes, en el Pregón, había escrito sobre mi Hermandad, con el de la Feria y el del verano me lo pasé genial, no sé… de todos tengo anécdotas.

8. Si tuvieras que decirme uno…

El primero, “Lo que era todo ya no es nada”, fue la llave para todo esto. Sin ese texto no estaría ahora contestando a estas preguntas, no habría Blog, nada de nada. Fue el aval que me permitió ganarme un poco la confianza de la gente para que leyeran los siguientes.

9. ¿Alguna crítica?

Muchas y de todo tipo. Pero eso está bien, aprendo mucho. La gente en mi blog dice lo que piensa y eso que tengo la opción de moderar los comentarios que se hagan. Pero no creo que se trate de callar a la gente sino de todo lo contrario, que se hable, que se opine, que se argumenten las posiciones, etc. Cuando veo comentarios en alguno de los artículos me da una alegría tremenda, y eso que muchos son para desacreditarme completamente.

10. ¿Te ha salido en todos estos artículos algo autobiográfico?

Siempre. En la manera de escribir, igual que en otras cosas, influye la forma de ser, de pensar, el estado de ánimo de ese momento, etc. Creo que leyéndome se puede descubrir un poco cómo soy, aunque muchas veces exagero escribiendo para hacer ver los extremos de lo que esté tratando. Pero evidentemente, los textos tienen mucho de mí, de mi ideología, de mis tendencias, mis gustos, todo.

11. ¿Crees que la gente te lee?

Si te soy sincero… no lo sé. Supongo que sí porque fue la gente la que me insistió para que hiciera todo esto. Pero ahora yo ya no sé si cuando reciben la promoción eliminan el correo electrónico sin pasar antes por el Blog. A mi me gustaría que me leyera mucha gente, pero como tampoco cuando escribí el primero lo hice con esa ambición… me da un poco más igual. Yo entiendo que la gente debe estar muy harta de todo, y cuando tienen algo de tiempo libre, que lo que hagan sea leerme pues, cuesta creerlo, pero siempre se puede sacar hueco para leer los artículos en un par de minutos. Yo seguiré mientras haya una sola persona que me lea y que me diga que le gusta lo que escribo.

12. Y si no te siguiera nadie… ¿cerrarías?

Evidentemente. Yo escribo lo que pienso sobre las cosas, y el hecho de hacerlo me lleva su tiempo, unas dos horas de media por artículo. Si no me lee nadie, prefiero seguir pensando las cosas pero aprovechar el tiempo que tardo en escribirlas para hacer otras cosas. El día que tenga que cerrar, pues cierro, sin más. Fue bonito mientras duró.

Si alguien pudiera pensar que lo hago por algún tipo de ambición, reconocimiento o recompensa… nada más lejos de la realidad. Podía estar ganando dinero con la opción de insertar anuncios en el Blog y ni siquiera eso, que no niego que sacarme un dinero me vendría bien, pero no es eso lo que busco con este proyecto.

13. No seamos gafes. Si todo va bien… ¿hasta cuándo?

Hasta que la gente quiera.

14. Te diré palabras sueltas para que me des pequeños retazos.

España: Un país magnífico, con unas cualidades inmejorables, y que no se sabe aprovechar todo lo que tiene de bueno, centrándonos siempre en lo negativo de las cosas. De nada me sirve ver a mí por ahí a la gente con mucha bandera y mucho orgullo nacional si dentro de España no hacen nada, día a día, para mejorar este país.

Sevilla: El mejor ejemplo de ciudad que ha conocido los dos extremos, ha estado en lo más alto en el ranking español de ciudades de importancia, y ahora está estancada en un permanente letargo del que no es capaz de salir, sumiéndola en un gran desastre.

El ambiente político: Demasiado crispado y monotemático. Demasiado centrado en el cruce bipartidista de acusaciones y poco empeñados en solucionar los problemas que atañen a España. Hoy por hoy, los dos partidos fuertes dan la impresión de estar faltos de ideas nuevas.

La economía: Es confianza. Pero claro, no te puedes fiar de nadie si no te dan unas garantías tranquilizadoras. Todo comenzó por un sector que expandió el desastre, el principio del fin comenzará cuando alguien comience a fiarse de otro y esa confianza se extienda.

El aborto: No creo que haya que prestarle más atención que a un asesinato o un homicidio (dependiendo del grado de tentativa). Lo que pasa que la sociedad ya es insensible al asesinato por la asiduidad del mismo. Y en el aborto se dan las reacciones sociales de lástima y pena por ser al comienzo de una vida. Pero siendo finalistas, lo mismo da uno que otro. Hay que luchar con toda la fuerza posible tanto contra uno como contra otro.

La violencia de género: Es alucinante, no hay día que no haya un caso de este tipo. Evidentemente, ya la noticia no es que haya un caso (porque se ha convertido en habitual), la noticia será el día que no lo haya. Es deplorable. Sobre todo los métodos de ensañamiento y alevosía que se emplea con las víctimas.

El derecho a morir dignamente: De la vida de cada uno, no es dueño ni uno mismo, entonces ¿qué derecho ni que niño muerto?, que nos tenemos que morir es una realidad, pero no somos libres para decidir el cómo ni el cúando, porque nadie nos ha dado el derecho a disponer sobre nosotros mismos, aunque muchos crean lo contrario. Esto no significa que no se puedan administrar paliativos, claro que sí, sufrimientos los justos… pero de ahí a otra cosa, hay mil pasos, es un homicidio en toda regla, lo mismo que un aborto o que un asesinato, el fin es el mismo, privas a alguien de su vida. Y si es el propio paciente el que lo autoriza… lo siento, se morirá cuando por naturaleza no de más de sí, pero no cuando le venga en ganas, sería un suicidio.

El Gobierno: Tiene que dedicarse a gobernar, a hacer todo lo que esté en su mano por España. A mi, llegado a un punto, me da igual que sea de derechas o de izquierdas, pero que gobierne y bien. Se pueden poner varios ejemplos de gobiernos, en este caso locales, de signo contrario al que se simpatiza, y no por ello hacen una mala política o tienen mal la ciudad, todo lo contrario. La clave es esforzarse por hacer las cosas bien.

La Monarquía como Jefatura de Estado: Este país lo ha probado todo. Una dictadura recorta libertades y vulnera derechos fundamentales, una República todo lo contrario, pero tan extremista que todo se vuelve un caos, porque claro, en este país no se entiende una República de derechas, sino necesariamente de izquierdas. La solución, la vía intermedia, una Monarquía desligada del poder, lejos de cualquier absolutismo, y ejerciendo a la perfección su papel tanto nacional como internacional. Me parece estupendo. Más quisieran otros países tener una Monarquía como la nuestra y saliéndonos tan barata.

La mujer: Un ser impresionante, del que se aprende horrores.

La igualdad: Me parece estupendo la igualdad hasta ciertas cotas, nadie puede ser privado de nada. Lo que sí me parece una estupidez es llevar esa igualdad hasta sus últimas consecuencias, porque… ¿qué le vamos a hacer? Por mucho que se empeñen, somos diferentes. Y en cuanto a la obligación numérica igualitaria en los puestos directivos de empresas, gobierno, etc… me parece absurdo, hay listos y listas y tontos y tontas, como se diría en el Ministerio de Igualdad, ese que no sirve para nada. Y si esto es así, ¿Hay que darle el puesto a una tonta porque ya hay demasiados listos? No, si para el buen rendimiento tiene que haber muchos listos, que los hayas, y si son más las listas, lo mismo. El mérito y la capacidad es lo que importa, no si eres hombre o mujer.

La Iglesia: A pesar de los errores que ha cometido, ha durado veinte siglos y medio, será por algo. Dejando a un lado la religión, pues cada uno es libre de pensar o practicar lo que desee, no hay una asociación en el mundo con la labor humanitaria de la Iglesia, Católica me refiero. Es impresionante lo que la Iglesia le ahorra a los estados. Muchísimo dinero. Y muchas veces se es injusta con Ella. Son cosas que me siguen asombrando. La Iglesia no busca el beneficio de su comunidad de creyentes, sino de toda la humanidad, no es como otras religiones, que barren para dentro. Pero ni aún así los gobiernos son agradecidos. No le vendría mal una cura de humildad a más de uno.

El amor: Pufff… a veces tan fantástico, a veces tan amargante, a veces tan injusto… es el sentimiento más universal y que por supuesto, merece la pena, pero se pasa del disfrute al sufrimiento en un abrir y cerrar de ojos. Lo peor es querer sin ser querido. Es tremendo eso.

La amistad: No hay amistad sin amor. Pero sin embargo si puede quedarte amistad después del amor. Digamos que la amistad es amor en sentido amplio, más permisiva, abarca a más gente, menos sufrida… es lo que queda cuando el amor se va y es importantísima cuidarla.

15. Una de las cosas que más ha sorprendido ha sido leerte temas sociológicos, a veces de gran profundidad, desde un punto de vista muy atrevido…

Las relaciones sociales son la base de todo, absolutamente de todo. Siempre me ha llamado la atención ante diferentes circunstancias la diversidad de efectos que puede crear en la gente, la diversidad de actuaciones ante una misma situación, el cómo pensamos, cómo nos expresamos, el cómo vivimos sabiendo que al menos, en un porcentaje, dependemos de los demás. Soy consciente de que, en bastante de lo que he escrito, me he despachado a gusto, pero es que coincide con un cambio en la sociedad, están cambiando los intereses de las personas, más materiales que de otro tipo por lo general, están cambiando, o quizás, están perdiendo protagonismo los valores y principios esenciales de la convivencia, está primando mucho más el “ego” que se antepone a lo demás, todo lo que una persona hace gira en torno a su “yo” y según le interese y le sea favorable, y para esto, las personas con las que se mantiene el contacto sólo interesan en cuanto pueden traer algún beneficio al propio “ego” de cada uno. Si no, no interesa.

No digo que esto sea lo que haya. Evidentemente hay excepciones, pero la regla general, o al menos la que yo percibo, es esa. Claro que hay gente que no actúa así, yo conozco a algunas, pero no es lo común. Creo, que quizás el primer artículo, por el que se hizo este proyecto, que no fue más que un acercamiento a la realidad de cada día, sin enmascaramientos de ningún tipo, produjo tanto impacto porque hizo ver realmente a la gente los valores y principios que se estaban perdiendo y se tomó conciencia de ello.

16. ¿De todo este proyecto qué es lo que más ilusión te ha hecho?

Pues quizás, el verme capaz de hacer algo que produzca alguna reacción en la gente. Es decir, el hacer textos que, lejos de gustar o no, eso depende de cada uno, no producen indiferencia. También me han hecho muchísima ilusión las críticas, buenas o malas, pero críticas bien hechas que me han servido para ir orientándome y sabiendo qué es lo que quería la gente leer. Me han servido para pulir mucho, desde el contenido hasta el formato. Los halagos, los reconocimientos, que “te regalen el oído”, todo eso, evidentemente, como a cualquiera, también gusta muchísimo, sobre todo cuando se reciben de gente que siempre son muy críticas conmigo, entonces es cuando de verdad puedes sentirte satisfecho con el trabajo. Recuerdo un mensaje que me mandó una amiga, decía que cuando acababa el día, destrozada por la Carrera que estudia, que es muy sacrificada, cuando abría el Correo Electrónico y veía un nuevo artículo le encantaba porque conseguía desconectar cinco minutos y se relajaba. Me hizo una ilusión tremenda, y mensajes como esos son los que te hacen seguir, los que hacen que te quiebres la cabeza pensando temas que gusten y que tengan tirón, es en definitiva, la remuneración más satisfactoria a este esfuerzo.

Después están los que te dicen siempre que escribes de maravilla, siempre les encantan todos los artículos, etc. Mensajes de ese tipo siempre los habrá de la gente que me quiere, y que aunque lo haga de pena, siempre van a decir que escribo genial, y lo agradezco muchísimo, pero prefiero no creérmelo, porque hacerlo cambiaría demasiado las cosas y seguramente tampoco sería capaz de escribir con la sencillez de ahora.

17. Por último, háblame de ti mismo.

No soy quien para hacerlo. Eso le corresponde a la gente que me conoce. Podría hacerlo pero se alejaría mucho, seguramente, de la opinión de la gente. Además, no soy masoquista, hablar de uno mismo como su peor enemigo sólo se hace en momentos puntuales, pero no conviene abusar. Sólo sé que intentar agradar a todo el mundo es imposible, y empeñarse es suicida, angustioso. Digamos que cada persona tiene su público, sus simpatizantes y sus detractores.

18. Pues, un deseo para terminar.

Que la gente me siga leyendo, que me critiquen, porque es lo que hará que el Blog vaya evolucionando hacia lo que la gente demanda, pero sobre todo, que disfruten con lo que leen.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Una de Religión

Qué sorpresa al leer el periódico, tanta ha sido mi indignación que no me he podido resistir a desgranar (quien quiera leer “despellejar”, “poner a parir”, etc. que lo haga, ya que con “desgranar” he querido ser un poco fino) la verdad de todo esto. La noticia es la siguiente: Una sentencia obliga a un colegio de Valladolid a quitar los crucifijos de las aulas. Muy manía la noticia, lo sé, pero lo asombroso es el razonamiento del Juez. Habla de que un crucifijo viola derechos fundamentales, ¿Desde cuándo Jesucristo, que no la Iglesia, violó con sus enseñanzas o actuaciones derechos fundamentales? Si no lo hizo Él, no lo puede hacer su recuerdo. Claro que aquí entraríamos en el debate de la múltiple utilización que los humanos le hemos dado a ese símbolo. Pero polémicas aparte, en puridad, y apartándonos de cualquier atisbo de confesionalidad, un crucifijo forma parte de la tradición de un país que tiene su historia imbuida de la influencia religiosa que se dio en su territorio desde tiempos inmemoriales. Es decir, que si no lo quieren ver como símbolo religioso, véanlo como símbolo y elemento de nuestra cultura. Interiorícenlo como les plazca pero no lo quiten.

Como bien sabemos los que estudiamos leyes, existe la discriminación positiva, que es aquella que se encarga de ensalzar lo marginado para hacerlo normal y aceptado. Este es el criterio que aplica el Juez, que aún lejos de conocerlo personalmente, seguro que es “progre”. Y lo aplica fundamentándolo mal. Se basa en el artículo 14 de la Constitución que rechaza la discriminación por religión y en el 16 que habla de garantizar la libertad religiosa asegurando que ninguna confesión tendrá carácter estatal, salvando las relaciones de especial cooperación con la Iglesia Católica. Con el tenor literal de estos dos artículos sobre la mesa ¿díganme que hay de malo en que en un aula haya un crucifijo? No es por pensar mal, pero tengo mi teoría. La noticia aparece en la prensa escrita compartiendo cartel con la que informa que los jueces están hasta los cojones de las injerencias del Ejecutivo en su trabajo, porque para algo son independientes. Pero como en todo, la corrupción planea también sobre el poder judicial y basta que haya uno más desahogado de la cuenta, liberal y con pocos escrúpulos para que el Gobierno le presione y éste dicte una sentencia en los términos que el Ejecutivo desea. La discriminación positiva, así le llaman sabiendo perfectamente que ellos no aplican eso, y que cada vez nos alejamos más de la democracia. Viajamos hacia un absolutismo y no precisamente monárquico. Digo absolutismo por no decir dictadura. Una de esas a medida, donde es imposible pensar otra cosa diferente a la impuesta, donde el rencor y el odio que desde la guerra padecen, se manifiesten con toda su crudeza. Pero en fin, volvamos al colegio.

¿Cómo explicamos Historia de España si pensamos ocultar, que no mentir (ellos nunca mienten), gran parte de nuestra historia que precisamente es la Iglesia? ¿Qué contenido ponemos en su lugar? Si quitamos casi todo y no lo sustituimos por nada, la Historia se termina de explicar en dos días. Es de primeras luces reconocer que la sociedad española, se quiera o no, se encuentra profundamente influida por la Iglesia, si no, a qué vienen tantas Parroquias y Capillas, Hermandades, Cofradías, Imágenes, etc. La Iglesia Católica ha marcado el curso de nuestra historia como nación y también nuestra historia social. ¿La omitimos? ¿Se merece eso la Iglesia después de darle de comer a millones de hambrientos, mantener cientos de colegios, y en definitiva, después de prestarle una ayuda al gobierno que sin ella, él solo se vería incapaz de gestionar? La Iglesia le ahorra muchísimo dinero al Estado, eso poca gente lo sabe.

La Historia es la que es y no otra, por mucho que Comunistas y Socialistas con gran complejo de existencia, quieran cambiarla. La discriminación positiva que se ha aplicado en esta polémica sentencia es un principio jurídico al igual que el conflicto de intereses que se resuelve siempre a favor de la mayoría y no al revés como pretende el señor Juez. ¿Desde cuándo la sociedad española es otra cosa y no Católica? Lo siento, no me he enterado, disculpen, no estoy informado de la realidad social de mí país, por eso no se sacan Cristos y Vírgenes un día sí y el otro también, por eso en España no hay parroquias, no las hay porque aquí, en la tierra de María Santísima, mire usted por donde, no somos más que una panda de desagradecidos, desalmados… si, y ¿por qué no? Hijos de mala madre, que a menudo no merecemos lo que tenemos. ¡Qué desgracia!

Aquí hay crucifijos porque para algo el artículo 16 antes mencionado, habla de “relaciones de especial cooperación con la Iglesia Católica”, y quien quiera es libre de escoger otro colegio para su querido hijo. Para lo que no va a ser libre es para venir a tocarle las pelotas a los católicos, que no siendo santos, no están dispuestos a pasar por alto cosas como ésta, ni tampoco a los estudiantes de leyes que ven como la interpretación de dos artículos se realiza de manera abusiva. Usted es libre de hacer lo que le venga en ganas, todo menos dar por culo, porque en este país eso se llama cuestión de Orden Público, aunque en estos ocho años se haya levantado un poco la mano e incluso se anime a vulnerarlo. Si no le gusta el crucifijo encima de la pizarra, busque otro donde cuelguen su cara (porque decir que pongan la de Su Majestad es demasiado, sería tachado de carca, facha y demás cosas que no soy) y así su hijito se acuerda de usted todo el santo día. Será por variedad de educación… busque uno a su medida pero no pretenda obligar a la mayoría a su antojo buscando un juez que comulgue con su ideología.

sábado, 1 de noviembre de 2008

La Amistad

No se equivoquen, está de moda. Todo el mundo la practica a ultranza. Todos son íntimos amigos de todos. La gente se adora y no tiene reparos en manifestarlo, en regalarse el oído constantemente. Todo el mundo es feliz o cree serlo. Se intenta vivir al máximo evitando cualquier tipo de problemas porque, a menudo, nadie tiene la suficiente madurez y entereza para afrontarlos.

La gente de entre 17 y 25 años y en cuanto a la amistad, vive en un mundo frágil, muy frágil, en el que la falsedad campea a sus anchas y lo peor de todo es que, es conocido por la gran mayoría que es así. Un mundo frágil que se sostiene por la ineptitud de muchos para afrontar las consecuencias de una verdad soterrada, conocida, pero evitada por no crear polémicas, por seguir en una convivencia pacífica y falsa. No somos capaces hoy de enfrentarnos a una verdad objetiva.

Hagan la prueba en una conversación, pregunten por personas concretas a alguien, suele darse siempre la misma respuesta, se conocen de toda la vida hasta que indagas y descubres que apenas los presentaron hace 48 horas. Pero se permite, no molesta esto, es más, agrada ser conocido por media sociedad aunque sólo sea por unas horas y se manifieste como de toda la vida. Pero ojala todo fuera esto. La cosa no se queda ahí. Si ahora preguntamos si se consideran buenos amigos, el 99’9% de los preguntados no sólo afirmarán sino que se sentirán ofendidos por la duda que lleva aparejada la pregunta. Es cierto, si la amistad consiste en escribir mensajes de móvil a tus amigos, pensar siempre en pasarlo bien (con ellos, por supuesto, los amigos no son egoístas), repetir una y mil veces lo que los quieres, lo bien que hacen las cosas, lo maravillosos que son… qué quieren que les diga, no es que sean osados al manifestar que son muy buenos amigos, es que realmente lo son. Y no se engañen, no sólo se lo creen sino que además presumen de ello en público, y lo peor de todo, son felices tanto los que dan como los que reciben. Asombra muchas veces la simpleza intelectual de algunos. ¿Piensan que una relación así supera cualquier contratiempo?, la amistad no es eso.

Un buen amigo, de esos de verdad, es aquel que prefiere la calidad a la cantidad, que es objetivo ante las cosas y las situaciones, justo para dedicarle a cada persona su tiempo y para exigirle a cada uno hasta donde sabe que puede dar y no más, entregado al máximo porque piense que darse a los demás a medio gas es una perdida de tiempo, desinteresado para no pedir nada a cambio, humilde para no merecer unas “gracias” de alguien por el que ha hecho algo, preocupado para estar en todo momento informado sobre las cosas de cada uno, sincero para aconsejar lo que crea conveniente aún sin coincidir con lo que se quiere oír, halagador en su justa medida para regalar el oído en lo preciso y sin excederse, responsable para saber cuando se falla y reconocerlo con sentimiento de culpa, rápido para prestar su ayuda cuando intuya que se le necesita, despierto para adivinar, sin que nadie se lo diga, que una persona lo pasa mal, sensible para saber resolver los problemas de los demás aunque para él carezcan de entidad, comprometido para hacer saber sin grandes confesiones que cuentas con él, divertido para hacerte reír cuando más lo necesitas, en definitiva, uno de esos que tardan en olvidarse cuando se pierden, de los que en las despedidas siempre están alegres aunque sea a ellos a los que más les cueste, de esos que siempre supera cualquier despellejamiento en canal que sale de lenguas y mentes envenenadas de envidia y rencor hacia lo que es casi perfecto a la luz de todos, de esos a los que, a los halagos de extraordinaria persona siempre responde con un “como todos los demás”, de esos para los que la distancia no es un problema para dejarse sentir tanto como si estuvieran a tu lado, de esos que disfrutan más dando que recibiendo y ponen en ello toda su voluntad aunque a veces fallen, de esos para los que la palabra “imposible” no existe poniendo en cada cosa toda su ilusión, fuerza y empeño, de esos en los que el esfuerzo y el sufrimiento no se manifiestan aunque se viva con ellos, de esos que saben perdonar si el fallo es reconocido, de esos que sabes de ellos en el momento preciso en el que piensas lo que lo echas de menos, de esos desprendidos que se pasan el día pensando en los demás para hacerlos felices, de esos que sacan tiempo de donde no existe cuando les pides una cosa, de esos que saben valorar cada detalle por mínimo que sea, de esos que son muy difíciles de encontrar y fáciles de perder si no los cuidas…

No se engañen, estos, tan fantásticos como parecen, serán unos fracasados. Porque aunque les cueste un lustro manifestarlo, ellos también necesitan sentirse queridos, necesitan un mínimo de entrega, dedicación y cariño, de vez en cuando algún tipo de reconocimiento a tanto por nada, aunque cuando lo reciban se sonrojen y todo esfuerzo sea negado o equiparado a lo normal. En definitiva, una simple sonrisa, un beso, un abrazo, algo que les de fuerzas para seguir siendo como son. Hablando claro, salen demasiado baratos a una sociedad que para ellos es demasiado cara y que no paga nada bien. Son frecuentes los desaires, olvidos e ignorancia, son muchas las personas desagradecidas. Como todos saben que cuando algo les pase, siempre van a encontrar a alguno de ellos dispuesto a entregarse al máximo, mientras no les hagan falta… “si te he visto, no me acuerdo”, y cuando todo va mal “aayyy cuánto te quiero perrito…”, si, si, pero luego “…pan poquito”. Así de falsa y de interesada es la gente.

Un gran amigo, que ahora trabaja en Pamplona, me hizo una vez reflexionar en un punto en el que yo no me había parado con la frase “un buen amigo no es sólo el que está en los malos momentos, sino también el que celebra los buenos contigo sin envidias”. Y lleva toda la razón, a este tipo de personas siempre se recurre cuando se les necesita, pero no se les llama para lo bueno, que de seguido, por supuesto que cumplirían con ningún tipo de envidias.

En esta sociedad siempre salen ganando los mismos. Pero no se olviden que estos ganan gracias al sacrificio de las grandes personas que desgraciadamente pierden. Aquí encajaría perfectamente el famoso “nunca tantos debieron tanto a tan pocos” de Churchill. No sé ustedes, pero mientras algunos se dejan la piel por estar en la cresta de la ola de la popularidad sin importarles a quién aplastan, yo sueño con poder algún día parecerme en algo al tipo de amigo descrito, que a la larga son los que terminan teniendo amigos de verdad.

lunes, 13 de octubre de 2008

A Juicio

Ficha técnica:
Partes:
Pasiva/Demandado: Estado Español
Activa/Demandante: De oficio por Acusación Popular

Hechos: Imposibilidad manifiesta, por falta de medios en el entorno, para llevar una vida normal por aquellos que padecen la enfermedad celíaca.


Abierta la vista por su Señoría, se dispone a informar la Fiscalía con exposición de hechos y consecuencias de los mismos. Posteriormente, informará el Abogado del Estado personado en la causa. En última instancia, calificación y fallo del Tribunal.

El Sr. Fiscal para informe: Con la venia Señoría. Nos encontramos hoy aquí para tratar una causa de sumo interés para un porcentaje, en continuo aumento, de la sociedad española. Sí, Señoría… y ocurre en gran parte por la ingente adulteración de los productos alimenticios, que cada vez son más insanos y se asemejan menos a lo tradicional y por ende, de calidad garantizada. Para ilustrar a su Señoría, pues puede que desconozca en todo o en parte esta enfermedad, manifestar que se trata de una intolerancia continua al gluten, proteína que se encuentra en los cereales del trigo, centeno y cebada y últimamente también detectado en la avena, alimentos que sean cocinados con ellos y en los que no siendo cocinados así, estén en contacto con ellos.

Como su Señoría comprenderá, por todo lo que abarca esta sustancia, si bien sólo es perjudicial para la salud de estos enfermos el 10% de ella, los que padecen esta enfermedad sólo tienen la posibilidad de ingerir alimentos que no les afecten a su salud, en su domicilio, ya que se dificulta muchísimo fuera del mismo encontrar menús y en general, comida de todo tipo que no les afecte. Y es que, Señoría, esta dieta forzada que realizan no es caprichosa, no se trata de un kilogramo de peso arriba, uno abajo, sino que las consecuencias de la ingesta, aunque sea mínima, de alimentos que contengan gluten pueden ser muy graves y perjudiciales para la salud de estas personas.

Para que los presentes se hagan una idea Señoría; esta enfermedad afecta a una de cada cien personas, que no son pocas, existiendo casi un 90% de casos sin diagnóstico. Las consecuencias van desde molestias intestinales, vómitos y diarreas hasta la posibilidad de un cáncer intestinal pasando por osteoporosis, artritis, artrosis, anemia y esterilidad tanto en hombres como en mujeres. Como su Señoría puede comprobar, no estamos hablando de males menores, sino de graves consecuencias a las que hay que encontrar soluciones dignas. Esta enfermedad no sólo afecta a los que la sufren sino también por entero sus familiares y allegados. A estos últimos de manera indirecta, pero en cosas tan llamativas cono el aumento del 80% en el precio de la cesta de la compra mensual, el hecho de estar condicionados siempre, a la hora de viajar o simplemente de salir a comer o a cenar, a los lugares donde estas personas puedan tomar algún alimento, aunque se trate sólo de un tipo de plato en cada bar o restaurante, puesto que los sitios en los que pueden comer a sus anchas son mínimos o inexistentes en la mayoría de los casos. En definitiva, coarta la libertad de personas cercanas que deben realizar bastantes esfuerzos.

La detección de esta intolerancia cambia el estilo de vida del paciente. El cambio de hábitos alimentarios y la escasa variedad de productos o la inexistencia de los mismos fuera del domicilio del enfermo, pueden llegar a crear trastornos psicológicos según el Doctor Carlos Bravo, psicólogo experto en el tratamiento de personas celíacas. En palabras suyas, puede llegar a causar la celiaquía cambios de humor y conducta, de personalidad con propensión a la tristeza e incluso pueden llegar a sentirse desplazados por los cambios que supone para ellos en las cosas más cotidianas. Ha habido casos en los que llega a claudicarse en el seguimiento de la dieta que deben mantener de por vida.

Señoría, en lo que al interés de esta parte conviene, solicitamos la condena al Estado a una mayor implicación para facilitar una conciencia social generalizada, información a todos los ámbitos que les pueda afectar y especialización de todos los sectores de distribución alimentarios, a saber: que todas las cadenas de supermercados, y no sólo Mercadona y el Corte Inglés, distribuyan alimentos para ellos con total garantía, facilitando así la adquisición de ellos y la libre competencia en este tipo de productos favoreciendo el abaratamiento de los precios de los mismos, tan costosos siempre. A los restaurantes, para que lo mismo que elaboran una cocina tradicional o elaborada, muy de moda en este tiempo, que muestren interés en conocer y ampliar su oferta con una cocina sin gluten. Todo ello Señoría, evitará el desplazamiento social al que ahora se ven abocados, ya que será tratado este problema con total normalidad. Porque Señoría, ¿es que estas personas, por el hecho de verse afectados por un problema intestinal, tienen que verse, de seguido, discriminados de facto por la sociedad?, Señoría, el Estado ya ha tomado medidas en cuanto a la reinserción social de un colectivo olvidado como es el minusválidos, y creo recordar que en todo el territorio nacional se han modificado instalaciones para ser adaptadas a las diferentes necesidades. ¿Por qué otros colectivos no, Señoría? se estaría vulnerando el principio de igualdad social Señoría. Nada más que alegar a favor de esta parte.

Sr. Abogado del Estado para informe: Con la venia, El Estado ha tomado medidas y sigue tomándolas en cuanto a favorecer el día a día de este colectivo. Se les concede subvenciones a los médicos que se encuentran investigando para sacar al mercado en un plazo medio de 5 años una pastilla que inmunice el intestino contra el gluten. En los lugares dependientes de la Administración Estatal, como hospitales, residencias, comedores sociales, etc. está implantada la obligación de facilitar un menú alternativo.

Donde la intervención del Estado no puede hacerse factible es en el ámbito de la empresa privada por motivos de libre mercado y el principio de intervención mínima estatal. Y le recuerdo que todas las empresas y cadenas de supermercados, los catering, restaurantes, etc. son de iniciativa privada dependiendo de la voluntad de cada uno el conocer e implantar estas medidas. Solicita esta parte, se le exima de sanción alguna con el firme compromiso de seguir fomentando el conocimiento, proporcionando la información y los medios necesarios, en la medida que nos sea posible, para el bienestar de este colectivo.

Calificación, motivación y fallo del Tribunal: El Estado, como supremo garante de los principios de igualdad de trato, eficacia y eficiencia tiene la obligación de ejercer una función de control, que no de intervención directa, sobre aquellos sectores calificados como básicos y por lo tanto de interés general. La intolerancia tratada en esta causa de litigio puede acarrear consecuencias graves para la salud de las personas afectadas, las cuales han sido puestas de manifiesto durante el procedimiento. La salud de las personas y el sistema sanitario español y todo lo que a él afecte debe ser supervisado por el estado al ser cuestión de interés general.

Por lo expuesto, este tribunal condena al Estado español a una mayor supervisión de toda la cadena productiva de alimentos sin gluten, ejerciendo una labor de control eficaz en el etiquetado de los mismos que ofrezca una garantía efectiva a los consumidores, fomentará también el conocimiento de esta intolerancia y la práctica activa de cocina especializada en los restaurantes con licencia de apertura en el territorio español, así como la concienciación de las cadenas de distribución para que oferten estos productos. Creará una partida de subvenciones para toda nueva empresa de elaboración de productos paliando en gran medida el encarecimiento de costes y por último, seguirá prestando subvenciones para el campo de la investigación.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Vuelta a las Raíces (La Palma del Condado y la Familia De la Cueva)

En la tarde-noche del 20 de Septiembre pasado se produjo un hecho insólito para la Familia De la Cueva. El Ayuntamiento de La Palma del Condado este año se ha acordado y empeñado (cosa que todos agradecemos muchísimo) en celebrar con varios actos el cincuenta aniversario de la muerte de Jorge de la Cueva y Orejuela, que junto a su hermano José, fueron una pareja de escritores de poesía y comedia del siglo XX, además de colaborar también con otros dos de sus hermanos, Justo y Manuel de la Cueva y Orejuela en el mismo terreno artístico.

En primavera, el Ayuntamiento tuvo a bien organizar una exposición en recuerdo de estos dos hermanos escritores, la cual inauguraron algunos de los descendientes de los mismos que aportaron importante documentación tanto gráfica como manuscrita de la familia. Pero fue el 20 de Septiembre y durante el acto de nacimiento del vino de la Real Feria y XLVIII Fiesta de la Vendimia de esta acogedora localidad cuando se hizo el reconocimiento más amplio a estos dos palmerinos y sus descendientes. Desde la edición de la revista donde hay un amplio reportaje gráfico de la familia, además de los artículos escritos por algunos de sus miembros, hasta el propio acto, con continuas alusiones a la familia, proyección gráfica sobre la fachada de la Iglesia y el nombramiento de Carlos Iglesias de la Cueva como Mantenedor de la Fiesta y, por supuesto, la posterior cena en los salones Ntra. Sra. Del Valle.

Toda la familia ha quedado muy gratamente sorprendida a la vez que agradecida, tanto por el interés mostrado por el gobierno local como por todas las atenciones recibidas y la calurosa acogida que tanto ellos, como todos los palmerinos nos han demostrado. Algunos miembros de la familia ya conocían la tierra de la que provenimos, y para los que aún la desconocíamos, hemos quedado alucinados por la belleza, el cuidado y mantenimiento y el calor de sus paisanos. Este encuentro con nuestra tierra nos ha servido para conocer sobre el terreno los orígenes de nuestra familia, la casa donde vivieron nuestros antepasados y entender el por qué querían y añoraban tanto esta tierra.

La familia De la Cueva estará eternamente agradecida a La Palma del Condado por haberse acordado de nosotros y reunir a tres generaciones de la familia provenientes de cuatro ramas diferentes, todos descendientes de los hermanos De la Cueva y Orejuela y que tanto tiempo hacía que no coincidían. Por todo lo que ha significado estos acontecimientos, no dudamos en que La Palma del Condado, como nuestra tierra que es, aunque ninguno de los descendientes vivamos en ella, será el lugar idóneo para futuras reuniones familiares, consiguiendo tenerle a La Palma y sus habitantes el mismo cariño y añoranza que nuestros antepasados le tenían a esta increíble tierra. Cariño que hemos sentido de su gente y por los cuales nos hemos sentido muy queridos. Nuestro más sincero agradecimiento a La Palma del Condado.

Esta gratitud, vinculación y compromiso con La Palma del Condado se ponen de manifiesto en las palabras que Carlos Iglesias de la Cueva pronunció esa noche al ser nombrado Mantenedor de la Fiesta y las cuales se transcriben a continuación:

Queridos amigos y amigas: En primer lugar quiero agradecer a las autoridades y representantes de La Palma del Condado, y a todos los palmerinos que me han acogido con tanta hospitalidad, el haber sido nombrado Mantenedor de la Vendimia de este año 2008, algo que me honra y que llevaré prendido en el corazón como una medalla, sí, como una medalla olímpica de la olimpiada de la amistad, de la olimpiada de los pueblos bonitos, de la olimpiada de los mejores brandis y vinos.

Debo deciros que recibí la invitación con un punto de escepticismo, pues no comprendía el por qué de esa invitación, pero me sentí tan honrado que, hace unos días, me subí al coche y vine a conocer La Palma del Condado, la tierra de mi abuelo, la de mis antepasados, la de los Hermanos De la Cueva. Quería que fuera una visita a solas para así poder oler, beber y comer de vuestra tierra como un turista más, pero me descubrieron. Una llamada telefónica me delató y la visita la hice con cicerones. Fue un acierto que me encontraran pues olí, comí y bebí lo mejor de lo mejor.

Dicen que los españoles desconocemos España, y es porque en España hay mucho que ver y el tiempo pasa muy rápido. Por mi parte, sin embargo, entono el “ mea culpa” por no haber venido antes. En fin, nunca es tarde…

He desembarcado en esta villa siendo ya abuelo, y en su memoria, en la de mi abuelo Pepe y su hermano Jorge, os prometo pasear a mis nietos por vuestra maravillosa plaza de España y no perder esta raíz mía, tan jugosa como una de sus viñas. Pasear a mis nietos, sí, como me hubiera gustado que mi abuelo Pepe me hubiera paseado a mí, cogido de la mano y explicándome con su verbo fluido los retablos de sus Iglesias, la arquitectura de sus calles y sobre todo, el por qué de su carisma casi magnético y el cómo su prodigioso intelecto le había llegado. Sí, digo esto porque los Hermanos De la Cueva tenían ese don que poca gente tiene.

Quiero confesaros que descubrí con gran sorpresa y satisfacción, en medio de la solana por donde había pasado algunas veces y nunca paré, un oasis, un pequeño paraíso, una Sevilla en miniatura, un pueblo luminoso que me deslumbró. Y os aseguro, que no es por cumplido por lo que digo esto de vuestro pueblo y ya casi mío. Recuerdo que llamé por teléfono a un viejo amigo para manifestarle el tan inesperado como gustoso descubrimiento de este pequeño nuevo mundo. Me sorprendió la limpieza de las calles, la nobleza de sus fachadas, el espíritu y la belleza de los palmerinos… la comida, los vinos, pero sobre todo me fijé en su manera de vestir, vestís muy bien, como señoritos andaluces y como los señores españoles.

Y en esta pequeña ciudad bañada de sol y de cal, por donde corren los manantiales del vino, busqué la voz de mis antepasados, y comprendí el señorío, la dignidad y la creatividad de mi abuelo Pepe. Le vi con sombrero de ala ancha paseando por la plaza mientras discutía el título de un sainete con su hermano Jorge: “Aquí hase farta un hombre”. Tenía razón, faltaba yo. Todo está ya claro, tan claro como el campanario recién pintado de vuestra Iglesia parroquial. Mis antepasados estaban tocados por la varita mágica de la ciudad, la misma que me tocó hace días a mí en el corazón, a los Hermanos De la Cueva les tocó también el cerebro y les empujó, como andaluces y españoles, a comprometerse con la poesía, con el arte, con la palabra. Con la palabra sí, ese gran patrimonio de Andalucía.

En otro momento, imaginé a todos los hermanos De la Cueva, los once que tuvieron en vuestra tierra mis bisabuelos, desfilando en fila de a uno, marcando el paso, izquierda…izquierda… izquierda, derecha, izquierda… por las calles del pueblo mientras Pepe y Jorge iban ensayando la letra de un nuevo himno de Infantería.

Sin desmerecer a mi padre, ni mucho menos, fue todo un personaje, creo que mi hermano Julio recibió al nacer un baño de genes que venían de esta ciudad. Quiero decir, que si hubiera justicia, su nombre artístico debería haber sido Julio de la Cueva y no Julio Iglesias. La hija mayor de Pepe, Charo de la Cueva, mi madre, fue sin duda la portadora de esos genes. Ella fue la que nos enseñó el sentido estético de la vida y que hoy veo reflejado en este pueblo andaluz.

Yo no sé si poseo alguna virtud, quizás una sola, la de ser leal a mis amigos y disfrutar de la amistad, que no es poco, pero os aseguro que mi estancia aquí me ha hecho más virtuoso, y muy importante, he ganado amigos. Entre los amigos, quiero destacar a los bodegueros, y entre ellos a José Infante, que posee el arte divino y diabólico a la vez de fermentar uno de los mejores brandis que c
onozco. Por cierto, lo tomamos juntos el día de mi escapada y es inmejorable. Y que por arte de magia por un lado, y de tecnología puntera por otro, ha logrado un vino espumoso que compite con el mismísimo Don Perignon de los gabachos.

Otro amigo reciente, pero como si lo conociera de toda una vida y por eso lo quiero nombrar, es Juan Jerez. De su mano y acompañados de vuestro concejal Miguel Parra, recorrí los lugares de La Palma que me hicieron recordar como si fuera ayer, los domingos paseando de la mano con mi abuelo Pepe por Madrid después de Misa y las golosinas que nos compraba si nos portábamos bien en la Iglesia. También me hizo avivar mi memoria, mi ya vieja memoria, su labor de investigación sobre mis antepasados, me dejó boquiabierto, sabía bastante más que yo de mi andalucismo.

En definitiva, La Palma y los palmerinos como mi abuelo y su hermano tienen magia, tienen duende, tienen arte. Y sobre todo, tenéis lo más importante que hay que tener y tienen los bien nacidos en esta vida, el respeto por vuestros antepasados y congéneres. En nombre de ellos y como orgulloso descendiente de los De la Cueva y ya palmerino aunque sea adoptado, esto no va a quedar así, os lo prometo.

Dije al principio que llevaría a La Palma como una medalla olímpica. No, lo he pensado mejor, en mis correrías por el mundo llevaré su nombre de un sitio a otro como una antorcha olímpica que brilla su ardor de mano en mano, de boca en boca. ¡Se van a enterar por esos mundos de Dios!

No me quiero ir sin dedicar un piropo a vuestra maravillosa juventud, tan bien representada en este acto por la Reina, María Pinto, y sus bellísimas damas de honor. Juventud buena y guapa, os lo digo yo que soy viejo y experto en estos menesteres. En fin, amigos palmerinos no os quiero aburrir más, he venido a conoceros y me llevo mi alma llena de felicidad después del deber cumplido con el deseo de mi abuelo Pepe y de mi tío Jorge de conocer su cuna. ¡Divertiros, disfrutad, comer y beber! Eso sí, con moderación esto último y feliz Fiesta de la Vendimia 2008.

Un fuerte abrazo y otra vez, mil gracias.

Carlos Iglesias de la Cueva


Quiero concluir esta narración con una especial mención a D. Juan Carlos Lagares Flores, alcalde-presidente de La Palma del Condado; Dña. Rosa Arteaga Manzano, teniente de alcalde y concejal de Asuntos Sociales; Dña. Ana Márquez Gil, concejal de Cultura y a D. Juan Jerez Pichardo de la Concejalía de Cultura por su amabilidad, su atención con la familia y su entera disposición para todo lo que hemos necesitado.


* Algunos de las obras que escribieron miembros de esta familia de escritores son las siguientes:

Un Capitán fanfarrón

Calado hasta las cejas el sombrero,
Y en torno dél tendida a la Valona
Una pluma a manera de corona,
De las que en triunfo dio el cesareo impero.

Sangre lanzando por los ojos fiero,
Un capitán salió, cuya persona
Vió, por nuestra desdicha a Barcelona,
Y conoció en Mastrique un mochilero.

Levantó la jineta, y fue marchando
Su gente en orden, y él con presupuesto
Que la terrestre máquina era poca.

Vió desde lejos el contrario bando;
Y, habiendo de decir lo que hubo en esto…
Sempronio, acude y tápame la boca.

Juan de la Cueva (1550-1606)

Porcia

Porcia, después del famoso Bruto
Supo y creyó la miserable suerte:
“No viva yo sin ti”, con pecho fuerte
Dijo, llorando sobre el casto luto.

“Ved que las armas me escondéis sin fruto,
Gente curiosa en impedir mi muerte,
Que amor me da con que a pagarle acierte
Desta limpieza y desta fe el tributo.”

Tragó las brasas, y aunque allá sintieron
Que las de amor, si amor lo permitiera,
Bastaban a vencer su fuerza esquiva.

Como todas a intento igual vinieron,
Concertáronse, al fin, de tal manera
Que la mataron por dejarla viva.

Francisco de la Cueva (1716)

En la antesala del de Lerma
(Contesta una dueña a una amonestación)

- Pasito, sor ujier, que habla con una
Dama que no consiente tales modos,
Que remonta su alcurnia hasta los godos
Y meció en conocida ilustre cuna.

Si a mis años, voltaria la fortuna,
Cruel me obliga a importunar a todos,
A los veinte, sabed, que tras los lodos
De mis chapines traje al grande Osuna.

Por cierto que os diré que de la rama…
-Calle por Dios, la dueña, que su vida
Harto bien conocemos por la fama,
De redentora, en años adquirida,
Pues a sacrificaros os decidisteis
Y por amor de todos os perecisteis.

Justo de la Cueva (La Palma del Condado, Huelva, 1810-1941).

¡El primer Beso!

¡Los dos a solas! Con medroso acento
- Te querré mientras vivas – me decía.
Y un cielo vislumbré que competía
Con el diáfano azul del firmamento.

Esclavo de mi causa el pensamiento,
Gobernaba del mundo la armonía,
La envidiable emoción de la alegría
Y el continuo activar del sentimiento.

En necia ofuscación, la mente loca,
Soñar me hizo en su infernal acceso,
El dios mundano que a su Dios provoca;

Y un instante fui rey de todo eso
Al juntar yo mi boca con su boca
Y al saltar como chispa ¡el primer beso!

Julio de la Cueva (Nació en 1810)

En cualquier piedra de Marruecos

Aquí España llegó, fiel a su Historia;
Esa vieja nodriza de naciones
Quiso traer a bárbaras regiones
Luminosos destellos de su gloria.

Cada piedra es jalón, hito y memoria,
Como tumba y altar de sus legiones,
Y aquí alcanzaron fuertes corazones
Las palmas del martirio y la victoria.

Aquí España llegó, su paso fuerte,
Imperial compañero de la muerte,
Dejó huella perenne y redentora;

Una Cruz, un laurel, y consagrado
Este pedazo de la tierra mora
Hoy con sangre española bautizado.

Jorge y José de la Cueva (La Palma del Condado, Huelva; nacieron en 1884 y 1887, respectivamente).

Renunciación

Quiero vivir modesto, sin honores,
Libre de la ambición el alma mía;
Conforme con el pan de cada día
Que no tiene sabor de sin sabores.

Quiero morir tranquilo, sin temores,
Puestos en Dios mi anhelo y mi alegría.
Que sólo el hombre que en el cielo fía
Alcanza de él consuelos y favores.

En sólo amar a Dios quiero ocuparme;
En su divino amor, mi dicha fundo;
Quiero de lo terreno desligarme.

Aspiro sólo a la divina calma;
Pues, “¿Qué lograra con ganar el mundo,
Si a trueque de ello se me pierde el alma?”

Manuel de la Cueva (La Palma del Condado, Huelva; nació en 1885).

viernes, 12 de septiembre de 2008

Crónica: Julio en el Puerto

El 19 de Agosto sobre las 18:30 de la tarde, bajo un sol abrasador y tras los muros de los tendidos de la Real Plaza de Toros del Puerto de Santa María (Cádiz) comenzaron a oírse las primeras notas en los músicos para repasar el show y probar el sonido. Más de una vez en la tarde, entre acorde y acorde de saxo de Mike Scaglione o de teclado de Rafael Ferro pudo oírse la voz inconfundible de Julio tarareando y dando instrucciones, lo necesario para que el show fuera perfecto.



En los alrededores de la Plaza aumentaba por momentos el revuelo de gente. Sobre las 20:30 Sol y Sombra (un bar de tapas muy concurrido entre taurinos que se encuentra junto al Coso) comenzó a llenarse en una de esas pocas tardes en las que no se hablaba de las faenas de los maestros. A las 21:00 aproximadamente y ante las gruesas colas de gente congregada, se abrieron las puertas de la Plaza y comenzaron a llenarse las gradas y la media luna de albero. Momentos antes del comienzo del show, hicieron su aparición, siendo recibidos con un fuerte aplauso de los asistentes, Miranda, Miguel, Rodrigo, Victoria y Cristina (mujer e hijos del cantante) que acudieron a ver a Julio al igual que otros miembros de la familia como su hermano Carlos y su mujer y uno de los hijos de estos, Jorge, también acompañado por su mujer.

Sobre las 22:30 de la noche una orquesta formada por 7 músicos y 3 coristas entre los que destacan Mike Scaglione (saxo), Rafa Ferro (teclados) y Wendy Motten (corista americana con la que cantó a dúo el tema “All of you”), subieron a un escenario que daba la impresión de ser un cielo estrellado gracias a la técnica de iluminación empleada. Julio salió al escenario aclamado por un público expectante que rompió varias veces en aplausos cuando presumió, una y otra vez, de ser español. El repertorio fue romántico y elegante a la vez que divertido en el que no faltaron temas clásicos como “Quijote” (con el que abrió el recital), “Nathalie”, “Manuela”, “El Amor”, “De niña a mujer” (donde recordó al público que esa noche era la primera vez que sus hijas pequeñas lo veían cantar), “Me olvidé de vivir”, “Hey” (donde fue fuertemente ovacionado por interpretarla sólo con el acompañamiento del teclado haciendo una versión muy íntima), “Soy un truhán, soy un señor” o “Un Canto a Galicia”, donde tuvo un recuerdo especial tanto para su familia paterna (gallega) como para su familia materna (andaluza de La Palma del Condado en Huelva) así como otros temas de las últimas décadas como La Gota fría (contando con los bailes provocativos de Liliana que hicieron entrar en calor al público, levantándolo de sus asientos), Ae, ao, Échame a mi la culpa (cantándola tanto al comienzo como al final), La Carretera, Baila Morena (donde los bailes de Rocío, una morena sevillana de cuerpo perfecto, levantaron revuelo), Can’t help falling in love y Me va, me va (con el que llevó al público hasta la histeria). Los momentos más emotivos se produjeron cuando sonaron los dos tangos (“A media luz” y “La Cumparsita”) siendo bailados por una pareja de bailarines experta que despertó la admiración del público y durante la interpretación a dúo con Wendy Motten (americana de extraordinaria voz) de su famoso tema “All of you”.



Salió del escenario después de casi dos horas de actuación continua y tras quitarse la chaqueta para tirarla a un público entregado mientras sonaba “Me va, me va”. Los pocos asistentes privilegiados que al terminar pudieron verlo en Backstage observaron a un Julio Iglesias divertido, bromista y muy cariñoso que atendió y dedicó tiempo a todos aquellos que se le acercaban. Entre los rostros conocidos se encontraban varios miembros del Partido Popular andaluz incluida Ana Mato, Fermín Bohórquez (padre) y la mujer del torero Jaime Ostos entre otros.

Pese a no haber colocado el cartel de “no hay billetes”, Julio cantó y encantó a un público un tanto frío al comienzo y al cual supo meterse en el bolsillo. Después de 40 años sobre los escenarios, sigue sorprendiendo a su público, encandilando a casi cuatro generaciones de gente y enloqueciendo a sus fans más acérrimos con su particular estilo. Julio tenía ganas de cantar en su país y se está divirtiendo encima del escenario cantando como nunca. Eso demostró en una de las noches “grandes” del Puerto de Santa María tal como expresó su alcalde al referirse a este evento.

jueves, 3 de julio de 2008

Una sociedad de prisas

Vivimos en una sociedad alterada, atacada… todo es necesario que se haga a gran velocidad porque las circunstancias así lo exigen en todos los ámbitos. En lo profesional, un mercado internacional cada vez con menos fronteras hace que se necesite hacer las cosas con gran habilidad, eficacia y rapidez para lograr los objetivos. Cada vez se requiere a personal más cualificado en todos los puestos de trabajo, y se exige además el plus de juventud. ¿Cómo es posible que se exija una cualificación cada vez mayor y no por ello se permite que los candidatos a la plaza de trabajo sean de cuarenta años? Toda cualificación requiere un tiempo de aprendizaje, de desarrollo de los conocimientos una vez concluida la diplomatura o licenciatura que se ha cursado. Se exige un nivel al alcance de muy pocos privilegiados (cada vez más) y todo porque no se le da su tiempo a cada ciclo. Un buen aprendizaje es básico para que una persona después desarrolle en su vida profesional los conocimientos adquiridos. Pero “se junta el hambre con las ganas de comer”. Entre que la enseñanza (de cualquier rama) cada vez es más deficiente y más corta en el tiempo y que las empresas día a día van exigiendo más en sus pruebas de selección, “lo comido por lo servido”. Y todo por una falta de tiempo que no deja aprender como se debe para llegar a satisfacer esas cuotas de exigencia.

Pero esto de las prisas de este mundo de hoy no sólo tiene repercusión en el mundo profesional. También en el mundo personal tiene su importancia. Hay que valorar, dependiendo en mucho de la ciudad donde se resida y su ritmo de vida, que la gran mayoría de personas “vive para trabajar y no trabaja para vivir” ocupando su profesión el 75% de la vida de la gente. Esto hace que se tenga menos tiempo para la familia, para los amigos, en definitiva para el descanso y el ocio. Todo esto repercute en las relaciones con terceros, se es menos tolerante con las personas que rodean a uno, se soporta menos, porque sólo se termina teniendo tiempo para lo que es importante para uno, que no suele coincidir a menudo con lo importante para el resto.

También se tiene prisas incluso hasta para conocer a las personas, llevándose la gente muy a menudo por las primeras impresiones que le causan, siendo la mayoría de ellas erróneas cuando se conoce a la persona más intensamente. Pero ya se llega a un punto donde las prisas no dejan ni siquiera enamorarse, con el tiempo que eso conlleva. Hoy, las personas se sienten atraídas físicamente por otras y no esperan a conocer a esas personas sino que directamente les hacen una proposición, algo indecente desde mi punto de vista, para disfrutar de esas personas (en el sentido literal de la palabra) y cuando se termine la distracción “si te he visto no me acuerdo”. Eso sí, pobre de la persona que intente primero conocer a la persona que le atrae, se deje enamorar y luego proponga algo más decente que lo anterior, porque esa persona está condenada al fracaso. Le dirán lo de siempre: que ya es como su mejor amigo y que no lo ve como otra cosa.

Siempre para enamorarse se ha necesitado tiempo, básicamente para conocer a la persona y no tener duda de dónde se mete uno. Pero ahora todo ha cambiado, a la gente le da verdadera pereza conocer y dar tiempo para dejarse conocer por las personas y lo que se busca casi siempre es la satisfacción momentánea y de fácil consecución, más que nada porque ayuda a evadirse de un mundo con tanto estrés y problemas cotidianos. Todo está relacionado con la falta de tiempo. La gente ya no se involucra en ningún tema de cualquier ámbito “a pico y pala” salvo que vea claro que le va a reportar grandes beneficios y que merece en gran medida la pena. Y toda esta forma de vida, trae como consecuencia última el gran número de separaciones y divorcios existente, siendo la secuencia siempre la misma: una pareja que se casa al poco de conocerse “enamoradísima” y a los dos años más o menos, terminan hartos el uno del otro. Si se hubieran dado tiempo para conocerse nada de esto pasaría.

Estamos en una sociedad en la que nada importa, en la que todo vale. Ya lo reflejaba en su tango Enrique Santos Discépolo: ¡Siglo veinte cambalache (cambiante)problemático y febril! El que no llora no mama y el que no afana es un gil. ¡Dale no más! ¡dale que va! ¡Que allá en el horno (infierno) nos vamos a encontrar! No pienses más, séntate a un lao. Que a nadie importa si naciste honrao. Es lo mismo el que labura (trabaja) noche y día, como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura, o está fuera de la ley.

La mujer y su Igualdad

En este país la estupidez puede llegar a alcanzar cotas inimaginables, máxime cuando nos dejamos en manos poco experimentadas en las labores de gobierno (por ser bueno y no calificarlo más groseramente). En el caso que ocupa no sólo se ha demostrado la torpeza del Gobierno, sino que también se ha puesto de manifiesto la poca preparación (básica y exigible a un niño de primaria) de sus componentes.

Sé que el tema de la igualdad entre hombres y mujeres está ya algo repetitivo, pero es este Gobierno el que crea las polémicas sobre el mismo para que se siga hablando una y otra vez. Desde el comienzo, nuestro querido Presidente apostó por integrar a la mujer en todos los ámbitos, cosa que me parece más que fantástico, pero como no supo por donde empezar y no marcó ninguna hoja de ruta medianamente normal, se dedicó a proyectar la Ley de Igualdad, por la cual en los accesos a los diferentes puestos de trabajo se tiraba por los suelos los principios de mérito y capacidad de los candidatos al puesto. La Ley marcaba un cupo de hombres y otro de mujeres teniendo que existir, en la medida de lo posible, el mismo número de uno y de otros. Y en este punto no me queda otra que estar frontalmente en desacuerdo y explicaré por qué.

Los puestos de trabajo están para, entre todos los optantes al mismo, los que mejor acrediten sus cualidades para el trabajo que se requiere. En ese sentido no debe importar el sexo del optante, sólo y llanamente si está capacitado para desarrollar las actividades que en el puesto se exijan o si, por el contrario, “no junta dos papas”. Esto es lo que “se salta a la torera” la nueva Ley de Igualdad y tiene su consecuencia más inmediata en la llegada de mujeres ineptas a cargos de gran relevancia. Con esto no digo que las mujeres sean todas tontas, ni mucho menos, simplemente que hay un porcentaje, al igual que en los hombres, que no sirven para determinadas ocupaciones. Es más, hoy es una realidad que la mujer, a base de empeño, está consiguiendo resultados buenísimos en todos los campos, y en las diferentes ciencias obtienen las mejores calificaciones. Por ello, no es de extrañar que a partir de un tiempo, las mujeres copen la mayoría de puestos de trabajo de cierta capacidad por méritos propios y no por regalo de un gobierno mediante Ley. Lo primero lleva al éxito siempre, mientras lo segundo lleva a la puesta en evidencia continua.

Buen ejemplo de esto último es el nombramiento, sin ir más lejos, por el Gobierno de las ministras que van a ocupar diferentes carteras. A Rodríguez Zapatero no se le ocurre otra cosa que crear una nueva cartera, la de Igualdad (que a mi parecer sirve de poco), otorgándosela a una chica de experiencia inexistente y juventud exagerada para el puesto que ocupa. Muchos pueden pensar que “da igual, total, para lo que tiene que hacer…”. Pero es que hasta para estar “cruzada de brazos” como quien dice hay que estar capacitado y al menos saber Lengua española y Literatura. Es sabido que a este gobierno le gusta, siempre que el castellano le deje, mencionar el masculino y femenino de todos los vocablos que gocen de ellos. Pero una cosa es eso, y otra inventarse los femeninos de las palabras que carecen de los mismos. Que se diga “los ciudadanos y las ciudadanas” pasa aunque rebote a muchos. Lo que no pasa son expresiones como “los médicos y las médicas”, “los soldados y las soldadas”, “los jueces y las juezas” y muchísimo menos “los miembros y las miembras” como manifestó la citada ministra hace poco.

Días atrás, en el Semanal de ABC, Arturo Pérez Reverte manifestaba que la Real Academia de la Lengua Española de la que él es miembro, que no miembra, no cede a chantajes y manifiesta siempre lo que es y lo que no, en beneficio de la conservación de la Lengua. Pues bien, los femeninos de los vocablos anteriores son “la médico”, “la soldado”, “la juez”, etc. como prescribe nuestro diccionario de Lengua española y no como se le antoje a nuestro gobierno.

La igualdad se debe abanderar para que las condiciones de trabajo sean similares para hombres y mujeres, para que no haya despidos improcedentes por embarazo y en definitiva, para erradicar cualquier tipo de discriminación en cualquier ámbito, tanto laboral como sociológico. Lo que sobra en todo este asunto es la promoción de esta igualdad partiendo de cosas innecesarias como lo son el cambio de los muñecos de los semáforos a unos con falda, crearle femeninos a palabras del castellano que no lo tienen modificando así una lengua milenaria, etc. Pero todavía, con este Gobierno en lo que nada es como es (ni las negociaciones con ETA, ni el trasvase, ni la crisis, etc., son tales, sino otra cosa), pueden verse más cosas insólitas, todo es no desesperar y verlas venir.

martes, 1 de julio de 2008

Cómo hacer de una Iglesia una guardería

No hace mucho tiempo, un domingo cualquiera acudí, como fiel cristiano, a Misa. No hay nada de extraño en ello, aunque con los tiempos que corren cada vez se vean menos personas jóvenes en las Iglesias. Además, perder la sana y cristiana costumbre de ir a Misa en una ciudad tan mariana como Sevilla no tiene perdón de Dios. Yo, que soy persona que acostumbra a hacer siempre lo mismo cuando es lo más adecuado aunque produzca monotonía, suelo ir siempre a la misma Parroquia y a la misma hora (siempre que puedo) a cumplir con Dios. Omitiré el lugar y hora para que no puedan sentirse ofendidos ni la curia ni las familias que allí se congregan, a las cuales desconozco y no me importaría citar de qué lugar se trata, pero la prudencia y el decoro me recomiendan su omisión. Los que me conocen bien sabrán de qué sagrado lugar hablo. La cuestión es que entre los feligreses no hay término medio. Los hay incombustibles de edad más que avanzada o que llegan escasos al año de vida. Estos últimos suelen “oír” Misa allí porque sus padres los llevan luego a ver a sus abuelos residentes en la feligresía. A esta afluencia de niños hay que añadir la estructura de la Parroquia, que cualquier arquitecto con un poco de sentido común destinaría esa construcción a usos deportivos en vez de religiosos. Y por supuesto, como obviar la falta de educación y de sensibilidad de los padres de las criaturas. Pero para que puedan entenderlo, vayamos por partes.

La Parroquia en estos últimos tiempos ha hecho reformas y ha cambiado de ubicación a la Virgen del Carmen colocándola en un pequeño y discreto altar decorado con una estupenda alfombra en la parte posterior de la Parroquia. Esto provoca que cuando se esté oficiando la Misa, casi todo el mundo ignore lo que sucede en esa parte de la Parroquia. Pero dio la casualidad que, uno de los días en los que sin pretenderlo me entretuve y “le di algo de ventaja al cura”, no había otro lugar donde sentarse que junto a la Virgen del Carmen. Créanme, pocas veces he estado tan cerca de una Virgen y he conseguido rezar tan poco, ni por descontado, enterarme de nada de lo que el señor párroco decía. Desde tiempos inmemoriales, según la hora, la Iglesia, la preparación y don de palabra del oficiante y algunas circunstancias más influyen en que el hecho de ir a Misa sea más o menos aburrido y no por ello deja de ser piadoso y meritorio para la salvación de nuestra alma. Todo lo contrario, mientras menos “atractiva” encontremos una Misa, más meritoria será nuestra presencia en ella.

Pero lo que nunca pude llegar a pensar (seguro que el clero tampoco), es que una Misa se haría insoportable por un factor nuevo: que los niños hagan de la Misa una especie de guardería con el consentimiento de sus padres. Esto ocurre. La alfombra a la que antes he hecho mención (de gran tamaño) se ha convertido en el sitio ideal dentro de la Parroquia para que los padres dejen a sus hijos mientras ellos oyen Misa. En la alfombra, a los pies de la Virgen, se llegan a concentrar de cuatro a diez niños de los que ninguno llega a los seis años de edad, y no sólo se llena de ellos, sino también de coches de juguetes y demás utensilios para el desfogue, a sus anchas, de los niños. A todo esto debe añadírsele el alboroto y griterío que causan con sus juegos (normales en un parque) anormales, sus saltos y demás acciones que un niño de esa edad es normal que realice en esos momentos. Lo que cualquier persona con un poco de educación debe pensar en estos momentos es en la paliza que se llevarían los niños, pero no, tal paliza no se produce, sino todo lo contrario. Hay que aguantar la mala educación de los padres que no sólo se despreocupan de los niños, sino que cuando los vigilan y contemplan lo que sus hijos hacen, entre ellos (todos los padres congregados en aquella zona de la Parroquia) dejan entrever una sonrisa inútil como mínimo y gilipoyezca en el peor de los casos, con la consiguiente caída de baba y cara de subnormales que se les pone para terminar comentando entre ellos “¿has visto qué gracioso es mi niño?”. Pero esto no acaba ahí. Más de una madre se tira a la alfombra para sacar a su hija de allí y arreglarla un poco, y ni corta ni perezosa sienta a la niña en la mesa del altar de la pobre Virgen del Carmen, y junto a su peana se dispone a volverle a hacer el lazo del pelo mientras la niña comienza a tirar del manto de la Virgen, que debe hacerle mucha gracia. Todo lo contrario a la Virgen, que hasta se le pudo ver el rostro contrariado ante el peligro de quedarse en paños menores.

Yo no veo lo gracioso que es el niño como pretende hacerme ver el padre. Yo veo un simple niño que lo que quiere, como todos a esa edad, es divertirse. Lo que sí que veo es la falta absoluta de educación, de tacto, de saber estar en los sitios del padre y por descontado su ineptitud y falta de autoridad para dominar al hijo. Claro, que el hijo, que a todas luces es más listo que el padre, lo ha debido ver a este con pinta de subnormal, alelado y toreable. Este tipo de familias son como el perro del hortelano, ni oyen Misa ni la dejan oír. Y lo curioso es que siempre acuden al mismo argumento para justificarse: a los niños hay que traerlos a Misa desde pequeños para que vayan formándose cristianamente. Es cierto, pero es que a una persona, pequeña o adulta, para sacarla de su casa primero hay que enseñarla a comportarse y después a todo lo demás.

Dentro de lo que cabe, estos al menos se encuentran en la “guardería parroquial”. Más delito tienen los padres que mantienen a sus hijos junto a ellos en los bancos y en la Consagración (único momento que los pierden de vista), las criaturas se dedican a potrear por los bancos incordiando (por ser fino) a todos los que arrodillados se encuentran en el reclinatorio del banco posterior. No nos equivoquemos, Jesucristo dijo “dejad que los niños se acerquen a mí” pero no matizó en ningún momento que fuera a cualquier precio, y no creo que estuviera dispuesto a que se acercaran a Él destrozando la Casa de su Padre, ni estorbando a los demás fieles, pues ya saben que el undécimo Mandamiento no escrito es “no estorbar”.

miércoles, 11 de junio de 2008

La Muerte en Vida

¿Por qué nadie habla jamás de este tema?, ¿por qué nadie lo aborda con la suficiente naturalidad?, ¿acaso hay miedo por algún motivo? La muerte ha sido tratada siempre, o bien desde el oscurantismo que siempre provoca, o bien desde el humor negro e irónico para alejar del tema cualquier sintomatología de horror. Hasta qué punto llega el humor de algunos que en la tumba de Groucho Marx reza lo siguiente: Perdonen que no me levante.

Pero, ¿qué es en sí la muerte? Dependiendo del punto de vista con el que se mire, puede llegar a ser sinónimo de “final” o por el contrario, instante por el cual se pasa de una vida a otra aún mejor. Este es el sentido cristiano del término, pero si es así, ¿por qué entonces el miedo a ese momento? Es cierto que todo cristiano que no le tema a la muerte debe tener una fe a prueba de bombas, y seguramente ese tipo de personas, viendo concluido un periodo de su existencia a determinada edad, no sólo no le teman a la muerte, sino que la deseen, ya que para ellos se trata de un instante por el cual se pasa a una vida inmejorable alcanzando la felicidad eterna. De hecho, siendo esto así, el resto de los mortales deberíamos alegrarnos por aquel que muere, ya que si realmente lo queremos y deseamos lo mejor para él, no debería entristecernos el hecho de que pase a una vida mejor. Pero somos humanos, y como humanos pensamos y actuamos. Por eso somos hasta cierto punto egoístas y nos produce tristeza el hecho de que a la persona que muere no la volveremos a ver, a tocar, a oír, etc. Es decir, nos preocupamos más de lo que nos afecta a nosotros la muerte de esa persona que lo que pueda estar disfrutando la persona que ha muerto en la vida a la que acaba de llegar. Qué verdad tan grande esa que dice que “todo humano busca su propio interés”. Pero en un caso u otro, la muerte física no es más que eso, un instante en el cual el que sufre deja de sufrir y el que no sufre pasa a mejor vida. Pero en esta vida hay otro tipo de muertes que tienen soluciones mucho más perjudiciales.

La muerte de una persona no tiene porque ser física, y este tipo de muertes suelen ir relacionadas con el olvido. En todos los ámbitos de una persona (profesional, sentimental, afectivo, etc.) el olvido produce la anulación de la persona y con ello, podría decirse, la muerte de esa persona en el ámbito en el que se produzca. Más de una vez, es uno mismo el que se encarga de ir cavando su propia tumba con errores no enmendados y de los que no se ha aprendido, pero otras veces es producida por el egoísmo, el afán de protagonismo y la ambición de la gente que nos rodea. Llegamos entonces a la misma conclusión: es el instinto humano de las personas el que hace que cada una se mueva por su propio interés y “usen” al resto según les sea necesario para el fin que en cada momento desean conseguir.

La muerte física sólo perjudica a las personas allegadas a la que ha fallecido, pero la muerte en vida afecta también a la propia persona que la sufre causándole seguramente más de un trastorno tanto físico como mental. Por esto, creo que la muerte provocada en vida es infinitamente peor que la física. Por la física tenemos que pasar todos, es inevitable. Pero la otra es perfectamente evitable y nadie tiene derecho a anular a nadie por el simple hecho de dejar de ser de su interés, de no producirle ningún beneficio, por estorbar en el camino hacia el fin pretendido, etc., etc., etc.

Por esto, no se puede justificar que en nombre de la ambición personal se deba conseguir todo a cualquier precio, porque las personas no tienen precio y ponérselo sería despótico. Todo este asunto es uno de los grandes males de esta sociedad, que de seguir por esta senda no quiero imaginar cómo acabará. Lo refleja la célebre frase de aquel que dijo: qué poquitos vamos quedando y qué mala leche vamos teniendo.

lunes, 26 de mayo de 2008

40 años de una voz


Hace 40 años ya de aquel Festival de Benidorm donde un chico de 25 años llamado Julio Iglesias de la Cueva se presentaba con su canción “La vida sigue igual” después de ver truncada su carrera profesional como portero del Real Madrid tras un accidente de tráfico que le dejó 3 años postrado en una cama y del que se recuperó milagrosamente tras muchas intervenciones quirúrgicas y una fuerza de voluntad impresionante que le hizo volver a andar. A partir de aquí todo es conocido, todo es desorbitado en cuanto a cifras, pero todavía quedan aspectos sin conocer de esta persona.

Ahora se encuentra en la mitad de una gira que dura ya 2 años y en la que celebra, aparte de su 40 aniversario profesional, los números que su carrera le ha proporcionado: 40 años en activo y siguiendo, más de 80 discos editados en 9 idiomas, 280 millones de copias vendidas en todo el mundo, más de 2000 discos de oro y platino, más de 7000 macroconciertos en vivo en 500 ciudades de los 5 continentes, 120 video-clips grabados, más de 48000 apariciones en revistas del mundo entero, 2500 programas de televisión en los 5 continentes, más de 30 duetos con artistas que van de la ópera al rock (Plácido Domingo, Frank Sinatra, Diana Ross, Dolly Parton, Sing, Alejandro Fernández, Lola Flores, All four one, Paul Anka, Stevie Wonder, Willie Nelson, Pedro Vargas, etc.), más de 5000 ruedas de prensa, 1 Grammy y miles de premios y nominaciones internacionales, 137 veces nº1 en las listas “Billboard”, los más grandes elogios de la crítica, más de 15 conciertos en la Casa Blanca, único artista occidental en hacer giras por Asia y grabar en Japonés, único Disco de Diamantes recogido en el Libro Guinnes, 20 años en la lista de los hombres mejor vestidos del mundo, contrato publicitario de la historia con Coca-Cola en 1984 (4.500 millones de dólares), el artista mejor pagado de la historia de Las Vegas, máximo vendedor de discos de la historia y una fortuna personal que supera los 300000 millones de dólares, con inversiones hasta en el petróleo.

Cuando termine la gira actual habrá recorrido 194 ciudades de todo el mundo con 160 personas, un jet privado, 14 trailers, 6 escenarios distintos (para adaptar en Estadios, Teatros, Casinos y Palacios de Deporte), más de 5000 canciones interpretadas y más de 200 horas de ensayo. Pero no hablemos de cifras sino de esfuerzo. Mike Demini (Ingeniero de Voz de Frank Sinatra) comentó: “Cuando estas en los estudios de grabación y ves a Julio Iglesias -que tiene un oído privilegiado- trabajar casi 12 horas diarias durante meses, y que se mantiene en pie hasta que el disco no suena como el quiere (porque trabaja nota a nota y sílaba a sílaba) mientras nosotros nos tenemos que retirar a descansar, sabes de inmediato que estas trabajando con el más grande grabador de discos que uno se pueda imaginar”. En el programa norteamericano de TV “60 minutes” se comentó que “Era increíble ver cómo Julio Iglesias, con su impecable traje negro y sin brincar por el escenario como si fuera un mono, podía meterse a 100.000 espectadores en el bolsillo y conseguir de ellos cotas de entrega cercanas a la histeria”. Elton John, en una de las veces que ha venido a España, durante una rueda de prensa afirmó “Ya me puedo morir tranquilo, he vendido la mitad de discos que Julio Iglesias”. Un jefe de producción de uno de sus conciertos ofreció una entrevista con la TV local Gallega y afirmó lo siguiente: “He ayudado también a montar parte de los conciertos de Prince y de Bruce Springsteen aquí, pero como lo de Julio Iglesias no he visto nada igual”.

Otro dato que la gente desconoce es, que Julio graba habitualmente 60 o 70 temas y luego deja 10 o 12 en el álbum final, gracias a esta fórmula tiene en su haber mas de 400 canciones inéditas grabadas para editarlas post-morten. Más de una vez ha dicho entre bromas: “Cuando pasen por mi tumba, me oirán cantar”. Entre otras declaraciones, el cantante siempre ha manifestado “Yo no hago como otros artistas, que graban durante solo una semana la parte de vocales, y después le dejan todo el trabajo a su productor para que termine el disco. No, yo no soy de esos”. Por eso él, siempre ha compuesto, supervisado y coordinado su música tanto en el estudio, como en las presentaciones en vivo. En otra entrevista que le hicieron en el 2000 afirmó que las giras siempre están ensayadas y perfectas antes de comenzarla pero que él, cuando llega al escenario sobre 6 horas antes de los conciertos, le gusta repasar con sus músicos casi todos los temas de cada noche y dar las últimas instrucciones para que todo salga perfecto y que cuando sube al escenario es otro trabajador más, con mono de trabajo y casco.

La persona que fue la primera en ofrecer un concierto en Jerusalén, que pulverizó con más de 12000 personas cada día el récord de permanencias nocturnas seguidas en el Teatro Griego de Los Ángeles a Neil Diamond, que en una misma gira abarrotó los estadios del Santiago Bernabeu, Nou Camp y Ramón Sánchez Pizjuan con más de 100000 espectadores en cada uno y muchos miles que no pudieron verle y que ha sido el único que ha cantado tangos en la muralla china entre otras hazañas profesionales, ha afirmado que a sus 65 años cumplidos se siente más joven que nunca y que “si para, palma”. Se ha encargado de pasear durante estos 40 años el nombre de España por todo el mundo, tanto es así, que hubo una época en la que sus conciertos comenzaban con “Un canto a Galicia” y se vislumbraba la bandera española en el escenario. Piensa que para la música no hay barreras lingüísticas y por esto ha cantado en español desde Islandia a África del Sur y desde EEUU a Japón consiguiendo poner a la gente de pie. Es penoso que España no sepa reconocer tanto mérito, esfuerzo, dedicación, trabajo y perfección al cantante más internacional que para colmo es español y presume de ello. Cuando se pregunta en el extranjero por España, la gente contesta: “España: sol, paella, siesta y Julio Iglesias”.


Podrá gustar o no gustar, pero lo que nadie puede negar es que es el artista vivo más importante de nuestro país, aunque nunca se le reconozca en esta tierra como tal. Su voz es inconfundible en cualquier rincón del planeta ya que cada 30 segundos suena una canción suya en algún lugar del mundo.

jueves, 8 de mayo de 2008

Qué ordinario es el Verano

Ya se acerca esa época tan deseada para descansar y divertirse y a la vez tan ordinaria en las formas. Con la entrada de las altas temperaturas la gente se desmelena, aunque siempre se puede ver al típico señor de avanzada edad que aunque haga 40º a la sombra, sigue con su incombustible traje y corbata de siempre. Pero la gente que no es tan fundamentalista suele aligerarse de ropa y algunos se aligeran en exceso. Todo exceso es malo, pero si además viene acompañado de una dosis de falta de estética, el tema es desolador. A continuación paso a dar algunos consejos para evitar que se pase por situaciones que he vivido algunos años y que también paso a describir.

En primer lugar, si en la época estival es necesario hacer trayectos, lo menos ordinario es hacerlo en el coche de San Fernando (ya saben, un ratito a pie y otro andando) y de ser un trayecto demasiado largo el taxi es la otra opción, aunque ya la gran mayoría de ellos huelen en esta época a un pachuli de curiosa fragancia que al que menos lo desmaya. Todo sea por evitar el autobús. Para que vean hasta qué punto es de primera necesidad evitarlo, contaré la anécdota que me ocurrió hace ya algún tiempo. Se subieron en cierta parada una familia al completo con toda falta de estética (una madre entrada en kilos con un top bien ceñidito y la mitad de los michelines al aire y las niñas, que no podían negar ser hijas de quien eran, con veinte pendientes por todo el cuerpo, tatuajes y demás accesorios horteras y por supuesto, enseñándote el tanga) y de educación (pues de todo lo que hablaban estaba informado hasta el más despistado del autobús). Para que se hagan una idea, sólo pasaré a describir una de las frases que esa madre sudosa y pegajosa gritó en aquel vehículo: “¡Chofe, que en la siguiente me bajo!, ¡Cucha Soraya! Llámame an ca’ l’Encarna y pregúntale qué le jecha al puchero que le sale tan rico que hoy lo voy a hace yo, a ve cómo me sale”, a lo que responde la niña con total desprecio “ojú omá que pesaíta ta coño con el puchero”. Esta situación en una familia normal no creo que se diera, aunque de darse la traducción exacta sería: “Sr. Conductor ¿le importaría abrirme las puertas para bajarme en la siguiente parada?, Bea por favor, llama a casa de la Srta. Encarnación y pregúntale con qué ingredientes hace el gazpacho (el puchero en verano es siempre ordinario por los efectos que con el calor, causa en las personas tras ingerirlo) que le sale tan bueno, que hoy lo voy a intentar yo” a lo que la niña bien educada sólo respondería con un “enseguida mamá”. Por cosas como esta es por lo que debe evitarse un autobús en verano.

Pero uno, que anteriormente estaba en una playa desierta, porque más que playa aquello se componía de piedras con arena, al pasar a una playa fantástica lógicamente le ocurren situaciones que sin duda rozan lo inimaginable. Después de aquello ya entendí por qué los Domingos la gente normal no está en la playa, y cuando propuse bajar a pasar la tarde la respuesta fue “hoy no que es Domingo, ¿estás loco?”. Yo empeñado en darme un baño y un paseo por esa fantástica playa bajé solo, para qué se me ocurriría. Justo en la bajada, en la hilera de tablas de madera que se ponen para acceder a la orilla oí decir a una niña, muy fina ella, eso de “ostia que me quemo coño con la mierda de tablas estas”. A partir de ahí pensé que mejor sería que se me hiciera el cuerpo a la situación, me relajara y me hartara de reír con todo aquello que viera. Comprobé que los Domingos, el que no tiene cuatro amigos y un balón para hacer el mono no es nadie. Pero mi asombro no cesó en toda la tarde. Mientras tomaba el sol, tenía al lado a la típica pandillita tragantona de niñatos formada por “er Rafi, er Pepelu, la Jessi y la Vane”. Todo normal (aparte de meterse mano a diestro y siniestro) hasta que les dió por la batallita de arena y pasó lo que pasó. A la Jessi, que tenía un cuerpo de escándalo si le quitamos tres tatuajes y cuatro piercing, er Rafi le había refregado una bola de arena por todo el cuerpo y a la niña no se lo ocurrió otra cosa que decir “jo puta Rafi cabrón que mas llenao to la teta izquierda de arena, cómo te trinque te voy a meter la arena por donde tu sabes”. Después de eso, no tuve más remedio que meterme en el agua, lugar donde, para desgracia mía, se encontraban er Pepelu y la Vane sacudiéndose la arena. Todo hay que decirlo, Pepelu estaba más caliente que el palo de un churrero y “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid”, en un arrebato de pasión le metió mano a la Vane, la cual gritando dijo “Kiya er Pepelu que guarro es, aquí en medio de tor mundo”. Yo no pude más y me fui a dar un paseo, curioso donde los haya.

Cada vez se hacía más imposible andar entre los niñatos con las tablas en la orilla, otros tantos con el mítico baloncito, los niños chicos deambulando en pelotas por donde querían, la abuela gorda sentada en el rompeolas con las piernas abiertas y aquello a remojo (qué fresquita estaba ella, tenía una cara de felicidad inimaginable), etc., todo lo de un Domingo se soporta, pero ¡por Dios!, ¿no podría venir un tsunami que se llevara a la gorda? Seguro que si viniera tampoco se la llevaba. Pero lo que sí es cierto es una cosa: el que no está a la última en tecnología es porque no quiere. Los domingueros montan ya no sólo la mesa, las sillas y sacan la tortilla de patatas, eso ya está anticuado. Ahora lo que se ve son unas carpas de dimensiones considerables con aire acondicionado incluido y una mesa para doce personas y sofá hinchable (que lo de las sillas es de pobre y ellos “están en er taco gordo”) donde aparte de la típica tortilla, también se alimentan de croquetas y demás variedades que haya preparado la abuela. Por supuesto no falla la baraja de cartas, las palas, el balón, las tablas, los manguitos, los flotadores, la colchoneta tamaño cama de matrimonio y por supuesto el juego de cubo, pala, rastrillo y demás utensilios para el juego de los niños en la arena. Recuerdo que en una de estas carpas oí a una prima que le decía a otra (la cual después de haber estado haciendo el ganso por la playa todo el día estaba desatada y se comía todo lo comestible): “kiya Desi coño no seas guarra y no le metas mano a to, que tas to manchá de arena”. Eso acabó conmigo y decidí subirme a mi casa, ya había tenido suficiente.

Pero todavía quedaba un regalito al salir de la playa. Se trataba del coche tuneado “der Fiera de Tarifa y er Tigre de Chiclana” que venían con sus gafas pastilleras, sus cuatro pendientes en cada oreja, los bañadores por debajo de la rodilla con los calzoncillos asomando, el peinado cacerola en uno y cenicero en otro y sus correspondientes tablas para aprovechar las últimas olas… Desde ese día yo sólo bajo a la playa los Domingos cuando estoy aburrido y tengo ganas de reírme. Ya viene, ya se acercan las altas temperaturas, el verano puro y duro llega. Si para evitar esto, piensan irse de viaje, escojan bien el sitio, porque estos sujetos de Domingo invaden ya hasta el Foro Romano, donde hace dos veranos me encontré a una familia gaditana que detrás mía venían chillando “Un, dos, un, dos, tres, ese Cai oé” y para que se hagan una idea de la que liaron en un Foro Romano a reventar de gente, se hicieron una foto toda la familia y justo antes de hacerla una de las de la excursión familiar gritó “Cucha Pepe, hesha ya la foto pero que no vaya a salí nadie que no sea de mi familia”. Así que por eso les digo que busquen un lugar apartado y medio solitario si lo que quieren es relajarse y descansar que para tener que observar cosas como las descritas ya hay demasiada gente.

martes, 29 de abril de 2008

Sevilla y sus Bicicletas

Desde que el gobierno municipal se lo propuso, no ha hecho otra cosa más que introducir en esta ciudad modernizaciones propias de otros países europeos, que dicho sea de paso, tienen costumbres diferentes a las nuestras. Primero se comenzó por una tendencia modernista en el mobiliario urbano (que si tala de árboles milenarios para colocar naranjos de tamaño reducido en la Avenida de la Constitución, que si colocación de bolardos metálicos nuevos en las calles céntricas en vez de dejar los antiguos con el emblema municipal, que si farolas de todos los estilos imaginables con tal de aniquilar las fernandinas, que si bancos a diestro y siniestro también de corte moderno, etc.), luego por la instalación de un ridículo y mal llamado tranvía que recorre dos calles y media y por último, y para terminar de rematar la faena, la promoción de la utilización de la bicicleta en Sevilla, por supuesto con su acondicionamiento perfecto. Empecemos por esto.

La bicicleta se utilizaba en Sevilla antes de esta promoción según el gusto de cada persona, pero ahora ya hay que utilizarla por imposición municipal, sólo falta el bando obligando a ello. Para esta imposición, antes se ha acondicionado debidamente la ciudad colocando carriles bici en lo que antes eran plazas de aparcamiento en casi todas las calles y para seguir obstruyendo el estacionamiento de vehículos, se instala en determinados puntos previamente estudiados el sistema de prestación de bicicletas municipales. Sin embargo, no se han recuperado el número de aparcamientos de vehículos que han pasado a la historia. Pero sigamos, a primera vista, estos carriles al efecto, eran fantásticos para poder pasear ya que se encontraban perfectamente allanados; todo lo contrario que las aceras peatonales donde hay socavones dignos de mención. La gente se tiró a la calle a pasear, más bien se tiraron al carril bici, y como se obstruía el paso a los señores ciclistas (cuatro gatos al comienzo de esta historia), se advierte a los señores viandantes que el hecho de caminar por estos carriles tiene sanción pecuniaria.

Por otro lado, para separar estos carriles de los de tráfico rodado, colocan hileras de bolardos de cemento, al igual que los del carril Bus, donde se producen accidentes de tráfico destrozándose los bajos de los coches todos los días. Pero todo sea por favorecer a la bicicleta y sus cuatro usuarios (ahora ya son multitud). Pero todo este gran invento municipal tiene una gran carencia: un marco legal que regule la circulación de las bicicletas. Una norma que regule, al igual que el Código de Circulación, las reglas básicas. Esta norma bien podría empezar por regular que cuando no exista carril bici, las bicicletas circularán por la calzada en vez hacerlo por la acera, que cuando los carriles atraviesen un paso de peatones deben obedecer los ciclistas al semáforo de tráfico rodado y no tomarse la prioridad de paso por su mano, que los ciclistas, al igual que los conductores de vehículos a motor, deben observar una conducta optima para el manejo de bicicletas, etc., etc., etc.

Todo esto haría que muchos locos en bicicleta dejaran de hablar por el móvil y cogieran el manillar con las dos manos, que en los pasos de peatones respetaran a la cantidad de gente que todos los días están a un paso de llevarse por delante, que se dejaran de creer que por el simple hecho de “darle al timbre” todo el mundo les tiene que dejar pasar, con cara de asco incluida en caso de no hacerlo, pero sobre todo, que se dejara de oír música en formato mp3 mientras se manejan las bicicletas, al igual que a los conductores también les está prohibido. Nadie se está dando cuenta que el medio de transporte que ellos utilizan, si bien no es a motor, si que puede ocasionar grandes lesiones en caso de accidente, sobre todo en aquellos casos en los que las víctimas son personas de avanzada edad. Y tampoco vendría mal recordar, que aún siendo un transporte no motorizado, algunos llegan a alcanzar grandes velocidades. Qué bien estaba todo cuando la gente utilizaba las piernas para andar y para trayectos largos utilizaban el autobús como transporte. Pero en fin, los tiempos cambian a gusto del Ayuntamiento… sólo espero que no se quede ninguna vieja más por el camino y que esto sirva para concienciar a los que les ha dado ahora por utilizar la bicicleta fuera del Parque de María Luisa, como ha sido toda la vida.